¡Feliz Día de la Creatividad! 

Si como a nosotras te vuelve loc@ este mundo pero la amplia variedad de escuelas y cursos te está volviendo algo majara, esperamos que estas experiencias te sirvan para tomar una decisión o, al menos, te puedan ayudar un poquito en el proceso.

Con los años las posibilidades se han multiplicado y son muchas las opciones que tenemos si queremos aprender y potenciar nuestra creatividad y hacer de ello una profesión. Esto es lo que nos han contado algunas de nuestras compañeras:

Elisa. Curso de Programación en Ironhack

“Antes de comenzar el curso intensivo en Ironhack no había escrito una línea de código en mi vida. Había ‘cacharreado’ un poco con el HTML de alguna página web pero poco más. Lo que me terminó de convencer es que, aunque yo estuviera ya totalmente a bordo y quisiera pagar mi reserva de plaza para el siguiente curso, antes de aceptar tu solicitud te hacen una pequeña prueba de código para ver cómo te enfrentas a los problemas lógicos que implica programar. Además, antes de comenzar el curso presencial, Ironhack te da acceso a un pre-curso online que debes completar y para el que cuentas con el apoyo de varios profesores. Si no terminas el pre-curso, no puedes comenzar las clases presenciales. La palabra “intensivo” no es una forma de hablar.  Al final del curso, debes hacer un proyecto personal, utilizando las tecnologías y lenguajes aprendidos en el curso, y defenderlo ante un jurado de expertos. Es el momento perfecto para dejarte ver y hacer networking. Si tuviera que destacar algo de Ironhack es precisamente eso.

Tardé 3 días en encontrar trabajo después de terminar el curso. Obviamente en 9 semanas (por muy intensivas que sean) no afianzas suficientes conocimientos como para poder considerarte un profesional en ningún sector (especialmente en mi caso, que partía de cero). Salí del curso con muchísimas lagunas y muchísimo por aprender. Pero esas 9 semanas sí que me dieron una base sobre la que trabajar y una oportunidad muy grande para cambiar mi rumbo profesional. El resto es paciencia, trabajo duro y un poco de suerte. “

Laura. Máster de Creatividad Publicitaria en Aula Creactiva.

“Ya había estudiado en esta escuela anteriormente (un curso de Diseño Gráfico) y la experiencia había sido positiva, así que me lancé de lleno. Esto, sumado al precio asequible y el buen rollo que se respira en las aulas, me hizo poner muchas expectativas en lo que podría salir de esta experiencia, y no me decepcionó. Fueron 400 horas de horas lectivas, y de ellas 56 prácticas en las que has de trabajar en equipo. Esto último es algo muy enriquecedor y lo que creo que es la esencia de cualquier agencia, si no sabes trabajar en equipo lo llevas crudo. Adaptarse a los demás, a cómo piensan y crean, es algo que sirve mucho en lo personal.

Ya tenía conocimientos de Photoshop y otros programas, por lo que iba tranquila en ese aspecto, y reconozco que es algo importante el hecho de tener una base previa… ya que el ritmo es frenético, son muchas las horas que hay que echarle fuera de las aulas para sacar algo de provecho. Si paras, pierdes. Sumado a los trabajos semanales (una media de 4 por semana) que hay que presentar, al final del Máster se presenta un trabajo en grupo. Una campaña publicitaria, con su spot, su cuña publicitaria… Una experiencia súper divertida y que te hace sentir que estás cumpliendo con una marca real, aunque sea algo ficticio. Te hace sentir realizada.

Está claro que no saldrás de allí siendo Luis Bassat, pero si aprovechas al máximo cada minuto estarás más cerca de poder lograrlo. Y, algo muy importante, los alumnos tenemos acceso a una bolsa de trabajo de por vida. ¡Y esto me parece lo más!”

Sara. Curso de Ejecutiva de Cuentas en TAG.

“Estuvo bien para alguien como yo en ese momento, que no había pisado una agencia en su vida ni sabía realmente lo que era, conoces a profesionales que están trabajando en activo y a tus futuros compañeros en agencias porque también se trabaja mucho con los que hacen el de creatividad. Ellos los llaman pretrabajar y es así.

Resumiendo, es como una dosis de realidad antes de ser publicista”.